La literatura es una de las disciplinas artísticas que ha acompañado al hombre durante casi toda su historia, como un modo de expresar sus vivencias, pensamientos y visión del mundo. Además, es particularmente sensible a los cambios tecnológicos, debido a que busca lograr la difusión más extensa de estas ideas.

El surgimiento de internet ha cambiado completamente el paradigma de la venta de libros. Si bien las obras en formato digital ya existían, los mecanismos de distribución no eran tan sencillos como en la actualidad. Hoy en día, es posible acceder a millones de títulos, tanto gratuitos como pagos, con solo realizar unos pocos clics.

La caída del mercado tradicional

El principal efecto de esta masificación del acceso a la palabra escrita, ha sido la lenta decadencia del mercado de libros impresos. Las editoriales, siguiendo atentamente los cambios en las preferencias de los consumidores, han optado por distribuir sus nuevos títulos también en formato digital, a un costo menor que el de los libros en papel.

La aparición de los teléfonos inteligentes, capaces de leer cualquier tipo de formato de texto, han contribuido aún más al continuo crecimiento de las ventas digitales, que ya superan con creces las de los clásicos libros. Junto a ellos, los dispositivos de lectura dedicados, con acceso inmediato a las bibliotecas de eBooks, han profundizado esta tendencia.

La exclusividad, un as bajo la manga de las editoriales

Como una forma de contrarrestar esta democratización del acceso y mantener su rol preponderante, las editoriales han hecho valer el poder que les da el contar con la exclusividad de la publicación de una gran cantidad de títulos. En muchos casos, estos se distribuyen en formato digital varios meses después de su lanzamiento en papel.

Pese a esto, iniciativas colaborativas como el crowdfunding, por ejemplo, han logrado que escritores independientes puedan hacerse conocer por fuera de este sistema tradicional.