La lectura es, sin dudas, una fuente inagotable de beneficios. En este artículo se mencionan algunos de ellos para que, tanto viejos lectores como quienes deseen comenzar a leer más, encuentren incentivos para hacerlo.

La lectura como estímulo intelectual

Entre los principales aspectos positivos que no pueden dejar de comentarse a la hora de referirse a la lectura, el más destacado de ellos tiene que ver con el desarrollo intelectual. Leer, dejando de lado el tipo de material elegido, pone en contacto al lector con una enorme cantidad de palabras nuevas, que se incorporarán lentamente a su vocabulario.

De esta manera, se consigue una expansión natural del léxico con su consecuente mejora en la capacidad de expresar ideas y pensamientos. Esto, por otra parte, es de vital importancia para quienes se embarcan en el aprendizaje de un nuevo idioma. Conocer textos en otra lengua expone al estudiante no solo a términos desconocidos, sino también a la estructura y gramática de dicho lenguaje.

Por otra parte, leer es un estímulo para la memoria, porque demanda recordar una variedad de conceptos, eventos y personajes para la comprensión del texto. Conjuntamente, es una forma de desarrollar la capacidad de análisis y el pensamiento crítico, debido a que pone frente al lector nociones, conceptos y puntos de vista diferentes a los ya conocidos.

La lectura como entretenimiento

Así como, en la actualidad, muchas personas encuentran en excelentes juegos de casino como los de river belle casino español un modo de descubrir nuevos universos, los libros son también una importante fuente de aventuras y diversión.

Además de los distintos beneficios mencionados en lo que respecta al aspecto cognitivo, la lectura es una actividad placentera, que permite a los lectores liberarse del estrés de la rutina. Existen pocas cosas que sean más efectivas para abstraerse de los problemas del día a día que sumergirse en una buena y cautivadora historia.